Hitos Históricos

Hitos Históricos

Mientras en Huamanga las acciones violentistas cobraban centenares de víctimas, en Junín se cernía la borrasca previa a la tormenta, con el inicio de la violencia política, y junto a ella la zozobra e inseguridad que atrajo a miles de “Desplazados”. No obstante, la reciente disolución de Servicio Evangélico Peruano de Acción Social (SEPAS), entidad de la que proviene el equipo fundador de SEPAR, el equipo persistió en su vínculo con los artesanos, los desplazados y las mujeres rurales, nuestra labor de promoción del desarrollo no cejo, iniciando el embarque para una nueva travesía, con un nuevo plan.

Llega el temporal y asoma el terror en las zonas alto andinas, los barrios populares, la universidad, y las instituciones de la región central del país. Mientras Lima amenaza con ser cercada, se multiplican los atentados y las victimas entre líderes comunales y autoridades locales y académicas en medio de la dinamita, los “ajusticiamientos” y la acción represiva. Pronto la acción cívico militar, las rondas campesinas y la búsqueda de la seguridad se convierten en desafíos colectivos e individuales. El nuestro fue la fundación de SEPAR y la continuidad de su labor al lado de las comunidades, pequeños productores, mujeres rurales y desplazados, asumiendo una estrategia de seguridad que denominamos repliegue activo.

La captura estratégica del líder de sendero  luminoso aleja progresivamente el temporal violentista y va al encuentro de un horizonte esperanzador  de restitución de las instituciones y autoridades locales, asi como del retorno de desplazados, la reconstrucción y el desarrollo local. Sin embrago, este proceso fue empañado por el autoritarismo del gobierno y la creciente corrupción. En este contexto, y el marco de los resultados de la cumbre de Rio de 1992; SEPAR asume y dinamiza el fortalecimiento institucional y desarrollo rural sostenible como “la aproximación democrática a la naturaleza”.

En tanto ha cesado la tensión de la guerra interna y las luces de la economía alumbran por una ruta posible, las sombras de la corrupción y autoritarismo de Estado deterioró la política  nacional, indignando a la población del país y la comunidad internacional. Pese al retiro de una de sus fuentes de cooperación más importantes y a la desactivación de sus programas de Emergencia y Derechos Humanos, SEPAR enfatizo el fortalecimiento de la gestión local, la reconstrucción de los retornantes y a agroindustria rural en Junín ,Huancavelica y Ayacucho.

Recuperada la democracia por la presión popular ciudadana y de la comunidad internacional, se instaura en el Perú un gobierno transicional para iniciar la judicialización del régimen fenecido, la investigación social y el balance del proceso de violencia interna a través de la Comisión de la Verdad y Reconciliación (CVR) y la regularización de la sucesión democrática mediante nuevas elecciones presidenciales. En este periodo SEPAR toma un tiempo de reconstrucción orgánica o “anclaje” para la renovación de sus programas y el impulso de un nuevo espacio de consultorías y programas especiales. Los énfasis se orientan a los aspectos productivos y ambientales, la gestión local, la microempresa y servicios a programas públicos como Caminos Rurales   o Alfabetización en Junín y Huancavelica.

En tanto la consolidación de la economía ubica al Perú como un país de renta media, el emprendimiento empresarial y los programas sociales públicos y de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) demandan nuevas ofertas de servicios; a la vez que cooperación Norte-Sur disminuye progresivamente su intervención en el país. Como respuesta este escenario, SEPAR redefine nuevamente su estructura organizacional, consolidando la Unidad de Consultorías y Programas Especiales e impulsando la Unidad de SEPAR Empresa en el Plan “El vuelo del Águila”. El factor de crecimiento institucional de este periodo son los programas especiales vinculados a la responsabilidad pública y privada. Enfatizamos aquí los proyectos productivos y servicios de inserción laboral.

Mientras una crisis económica global recorre el mundo desde 2009, el Perú –como pocos países-ha mantenido sus indicadores de crecimiento y su ubicación de nación de renta media creciente. Sin embargo, las brechas sociales históricas, son aún una deuda pendiente en la política nacional. En este escenario, y frente al retiro de sus fuentes de cooperación histórica, SEPAR replantea su estrategia orientada a la competitividad territorial y desarrollo, la inclusión social y política, el cambio climático y la provisión de servicios de consultoría. En esta transición, inicialmente se pone énfasis en las acciones productivas, las cadenas de valor, la gestión local e inclusión social.

Mientras el Brexit. inglés “tiñe” de políticas conservadoras a Europa y América; en el Perú, no acaba una “guerra de tronos” entre los poderes legislativo y ejecutivo, entre populistas “conservadores” y liberales reformistas “tradicionales “, en un marco de relativo crecimiento económico del país, hasta el golpe paralizante de la crisis de salud global del corona virus19 . En este periodo, SEPAR ha asumido una gestión de sucesivas emergencias y  propone un plan de actualización estratégica de sus programas y proyectos,  la gestión territorial de los mismos , así como una  estrategia financiera sostenible  pertinente reafirmando su compromiso con los pueblos andinos y amazónicos de la región central del Perú en un contexto de una “nueva normalidad”.